Noventa millas es una distancia que hemos recorrido los cubanos por muchos motivos y de varias maneras: por mar, por aire, con la imaginación. Sin embargo, desde hace un tiempo esa distancia se ha hecho más larga, más difícil de andar… De ahí que aquellos que han querido acercar las dos orillas hayan construido puentes intangibles, una suerte de lazo entre Cuba y Estados Unidos que compense, al menos un poco, la lejanía impuesta no solo por las célebres millas.
Inti Herrera es uno de esos hacedores de puentes. Con el arte como materia prima y la cámara como herramienta, este director y productor cubano ha «construido» un documental que acerca los dos países culturalmente. Unblocked. La gente del documental es el título de este filme, ganador del Fondo de Fomento del Cine Cubano en la categoría de posproducción de largometrajes y que, pese a pandemia y otros avatares, está listo para exhibir.

¿Qué historia cuenta Unblocked. La gente del documental?
Unblocked… se mueve a través de varios hilos narrativos. Comienza con un evento, a todas luces histórico: una delegación de aproximadamente cuatrocientos artistas expone arte cubano en el Kennedy Center de Washington DC durante casi un mes.
Este evento, el Festival Artes de Cuba: De la Isla para el Mundo, se concibió por dos años, pero ocurre en mayo de 2018, cuando Trump ya comenzaba el desmontaje de la gestión de la administración anterior.
A la vez, el documental es la visión de un equipo de filmación de cine independiente cubano en un viaje, con pocos recursos, al corazón de Estados Unidos.
Por último, y no menos importante, es una carta de amor al intercambio cultural entre los dos países, a ese espacio imaginario donde varias generaciones se han sentado por igual a crear y dejar de lado las múltiples aristas y diferencias que existen desde hace años.
¿Cómo surgió la idea de hacer este filme?
Me apasiona el cine que propone análisis, que muestra situaciones trilladas, desde otro punto de vista. Esa es la aspiración.
Pero esta película es impensable sin la impronta y la visión creativa de mi colega Reymel Delgado en la productora i4films. Él vio la noticia sobre el evento y al otro día me comentó, tomándonos el café en la oficina, en sorna: «¿Sabes que estás dirigiendo una película?».
Y esto es importante, porque nosotros somos productores que aspiramos a generar ideas y proyectos desde su concepción inicial, desde la creación, más que desde cualquier aspecto logístico. No es solo tener una idea; sobre todo es tener la intuición y el impulso de creer que una idea puede llegar a la pantalla.
¿Cuál ha sido la trayectoria del documental?
Este documental casi tiene vida propia. Comenzamos en 2018 pensando que era un trabajo de tres o cuatro semanas. Recién este año terminamos, pandemia de por medio.

Cuénteme sobre la travesía del rodaje.
Comienza como me gusta que comience todo: una aventura. Nosotros en la productora estamos siempre en el camino, con la sensación de que hoy amaneces acá y mañana en otro lugar u otra dimensión. Levantamos un mínimo de recursos en un tiempo muy corto. Nunca es suficiente, pero fue lo necesario para darnos el impulso y la convicción de que todo iba a suceder.
Unimos fuerza con otros pequeños grupos de producción: Wajiros Films puso equipamiento, La Rueda Producciones y Fábrica de Arte Cubano colaboraron en la logística y con el gran entramado de personas que, como siempre, uno debe sensibilizar para lograr filmar una película.
Ya comenté que era un momento difícil en las relaciones entre los dos países. Como cubanos que vivimos en Cuba tuvimos que movernos a México para gestionar nuestras visas. Luego a través de amigos triangulamos las reservas de boletos de avión y Airbnb y toda una suerte de rentas que son imposibles de hacer desde dentro de la isla por las condiciones del bloqueo.
Estas experiencias nos curtieron, algunas no fueron positivas, sufrimos varias decepciones, pero de todas salimos crecidos y con fuerzas para seguir. Además, encontramos gente muy linda y que te inspira. Como en todo viaje, como la vida misma, todo es positivo y negativo a la vez. Depende muchas veces de ti.
¿Cómo se estructura Unblocked… dramatúrgicamente? He visto en la página de Facebook del documental fotos de la filmación de entrevistas a varias personalidades.
Tuvimos suerte y contamos con testimonios valiosísimos de muchas personalidades de la cultura, la política y actores sociales en general. Tenemos tanto que hemos pensado en una serie web para que ese documento no quede fuera de la posibilidad de ser consultado.
La estructura es un viaje, algo que puede considerarse manido, pues venimos conociéndolo desde la Odisea. Corresponde al espectador valorar nuestra propuesta.
¿Quiénes integran el equipo de realización de este documental?
Es difícil decirlo, pues se puede quedar alguien fuera, pero en sentido general tenemos a Reymel Delgado y Amalia Rojas en la producción ejecutiva; Kevin Álvarez, que hizo un hermoso trabajo de fotografía; Daniel Diez Jr., que aportó tanto que terminó teniendo crédito de guion junto con Reymel Delgado y mi padre, Manuel Herrera; otro regalo de este trabajo, que él también colaborara.
También contamos con Raymel Casamayor, el sonidista más entusiasta del Ejército Libertador; Lourdes Elena García Bereau, que hizo las veces de asistente de dirección y periodista investigadora; Carlos Gómez como DIT (técnico de imagen digital); Velia Díaz de Villalvilla, Glenda Martínez e Irina Carballosa, que en DB Estudio hicieron un gran trabajo de posproducción de sonido; Pepe Gavilondo, que compuso la música para el filme; Víctor López, Ana Laura Collazo y todo i4films, en la coordinación final. En fin, seguro se queda gente muy valiosa en este recuento apurado.

Unblocked… obtuvo financiamiento en la primera convocatoria del Fondo de Fomento para el Cine Cubano, y me comentaba sobre la participación de varias productoras.
Los productores son i4films, FAC Films, Wajiros Films y La Rueda Producciones. Hemos recibido colaboración y fondos de diversas instituciones y personas naturales, como CET, el Fondo de Fomento, el MINCULT, Two Wolves, Vistar Magazine, Four Wives, Estudio 50 y la Asociación Hermanos Saíz.
El Fondo de Fomento era una de las históricas demandas de muchos cineastas cubanos. Como realizador que aplicó y obtuvo financiamiento, pero también como jurado (en la categoría ópera prima de la segunda convocatoria), ¿qué opina sobre el Fondo?
Entiendo que hay personas que piensen que el Fondo y el Registro del Creador Audiovisual y Cinematográfico siempre estuvieron ahí. El ambiente ahora los asimila como unos actores coherentes dentro de la cosmología de la industria fílmica cubana. Pero tanto el Registro como el Fondo son una conquista colectiva.
Se trata del hombro que ofrece el ICAIC, y también lleva un gran crédito su dirección actual para todo un cine que nació marginado y mal comprendido. Es el esfuerzo de cientos de jóvenes de diferentes épocas que aspiraron a un escenario más inclusivo y diverso, con respaldo legal y con deberes y derechos.
Afortunadamente todo es perfectible, pero también todo este cuento que te hago de carencias e incomprensiones es parte del pasado. Para mí es una conquista, un sueño hecho realidad, al que le veo como mayor reto que los productores y directores lo utilicemos como una herramienta más y no nos convirtamos en gestores de fondos, pero también que cuidemos la responsabilidad que representa el uso de todo dinero público.
Había dirigido antes algunas obras, pero se conoce más su trabajo como productor. ¿Qué lo impulsó a dirigir? ¿Quiso salir de su «zona de confort» o fueron otros los motivos?
Había dirigido antes algunos documentales cortos, videos musicales y hecho dirección de segunda unidad en varias de mis películas producidas. Realmente lo entiendo desde la responsabilidad que conlleva, pero como algo natural, orgánico. Me gusta la visión del artista renacentista que exploraba varias formas de expresión.
Para el Inti productor y director, ¿qué viene después de Unblocked…?
En i4films no paramos mucho. Tenemos varios proyectos en desarrollo. De lo que viene, una producción de un largo compuesto por varios cortos, un largometraje de ficción codirigido con mi padre, y hacia el cierre de noviembre debemos comenzar la preproducción de un largo dirigido por un realizador joven de entre los más talentosos que he visto en los últimos tiempos. Todo eso en lo que queda de año. Suena imposible, pero nada tarda más que lo que no se empieza, y nosotros, como te comenté, estamos en el camino.
(Fotos: cortesía del entrevistado)